Trocanteritis: causas, síntomas y el tratamiento más efectivo basado en ejercicio
La trocanteritis, conocida como Síndrome de Dolor del Trocánter Mayor (GTPS), es una de las causas más frecuentes de dolor lateral de cadera. Hoy sabemos que no es solo inflamación, sino un problema del tendón que requiere un enfoque específico.
En este artículo te explicamos qué la provoca, cómo afecta a tu día a día y qué tipo de entrenamiento está demostrando mejores resultados.
Qué es la trocanteritis (GTPS)
La trocanteritis, actualmente denominada Síndrome de Dolor del Trocánter Mayor (GTPS), es una condición degenerativa que provoca dolor y sensibilidad en la zona lateral de la cadera.
Durante años se pensó que su origen era únicamente la inflamación de la bolsa trocantérea. Sin embargo, la evidencia actual indica que el problema principal suele estar en los tendones de los músculos glúteo medio y glúteo menor, que pueden presentar patología o desgarro.
Esto cambia completamente el enfoque del tratamiento.
Principales causas de la trocanteritis
El desarrollo del GTPS es multifactorial. No hay una única causa, sino una combinación de factores:
Disfunción biomecánica
Es la causa más frecuente. Existe debilidad de los músculos abductores de la cadera, lo que provoca una pérdida de control de la pelvis en el plano frontal durante actividades como caminar o subir escaleras.
Esto aumenta la compresión sobre el trocánter y termina afectando a los tendones.
Factores hormonales
En mujeres posmenopáusicas, la disminución de estrógeno reduce la producción de colágeno. Como consecuencia, los tendones se vuelven más delgados y vulnerables.
Microtraumatismos repetitivos
La fricción constante entre el trocánter mayor y la banda iliotibial genera pequeñas lesiones acumulativas en los tendones glúteos.
Factores anatómicos y de riesgo
Existen características que aumentan la probabilidad de desarrollar esta condición:
- Mayor anchura pélvica
- Ángulo del cuello femoral bajo
- Obesidad (IMC elevado)
- Edad, especialmente entre 40 y 60 años
Condiciones asociadas
Es frecuente que aparezca junto a:
- Dolor lumbar crónico
- Osteoartritis de cadera
Cómo afecta en el día a día
El impacto del GTPS va más allá de una simple molestia. Puede condicionar muchas actividades cotidianas.
Dolor
Es el síntoma principal. Puede ser intermitente o continuo y, en algunos casos, irradiarse hacia el muslo lateral o la nalga.
Limitación funcional
Aparecen dificultades claras para:
- Subir escaleras
- Caminar distancias largas
- Levantarse de una silla
- Ponerse los pantalones
Problemas para dormir
Es habitual no poder dormir sobre el lado afectado debido al dolor por presión.
Calidad de vida
La limitación física puede ser importante. En algunos casos, el impacto es comparable al de una osteoartritis severa de cadera, afectando incluso al trabajo o al ejercicio.
Qué dice la evidencia sobre el tratamiento
La evidencia actual deja varios mensajes claros.
La fuerza es importante
A mayor fuerza de los abductores, menor dolor y mejor función. Las personas con GTPS suelen presentar debilidad en esta musculatura.
Pero no es lo único
También influyen:
- Problemas de control motor
- Alteraciones biomecánicas
El enfoque más efectivo
No basta con “hacer ejercicios”. El enfoque más coherente combina:
- Trabajo de fuerza (glúteo medio y mayor)
- Control lumbopélvico (capacidad de estabilizar la pelvis)
- Ejercicios en apoyo unilateral (sobre una sola pierna)
Qué tipo de entrenamiento funciona mejor
Los programas más efectivos comparten una serie de elementos:
- Abducción de cadera progresiva
- Ejercicios en carga como sentadillas o step-down
- Trabajo unilateral
- Progresión de cargas
Este tipo de entrenamiento busca adaptar el tendón de forma progresiva, no evitar el movimiento.
El protocolo más respaldado: carga progresiva de glúteos (GLoBE)
El protocolo GLoBE se basa en la carga progresiva del tendón glúteo. Es uno de los enfoques más utilizados y mejor respaldados.
Qué significa “carga progresiva”
Consiste en exponer al tendón a cargas que aumentan poco a poco, permitiendo que se adapte.
Fases del tratamiento
Fase 1: reducir dolor y activar
Objetivo: disminuir el dolor y activar la musculatura sin irritar el tendón.
Se utilizan:
- Isométricos de abductores (contracciones mantenidas de 30–45 s)
- 4–5 repeticiones
- Frecuencia diaria
También se incluyen ejercicios suaves como el puente bilateral.
Además, hay una parte clave:
Evitar posiciones que comprimen el tendón, como cruzar las piernas o dormir sobre el lado doloroso.
Fase 2: fuerza básica
Objetivo: introducir carga progresiva.
Ejercicios habituales:
- Abducción en decúbito lateral
- Puente unilateral (inicio)
- Extensión de cadera
- Sit-to-stand
Se trabajan 3–4 series de 8–15 repeticiones.
La técnica es clave: mantener la pelvis estable y evitar compensaciones.
Fase 3: trabajo unilateral y control
Aquí aparece el punto más importante del tratamiento.
Objetivo: mejorar el control de la pelvis en situaciones reales.
Ejercicios principales:
- Hip hitch (elevación controlada de la pelvis)
- Step-up
- Step-down
- Apoyo monopodal
En esta fase se trabaja el control motor: cómo se mueve la cadera, no solo cuánto peso se levanta.
Fase 4: alta carga y función
Objetivo: trasladar la mejora a la vida diaria.
Ejercicios:
- Sentadilla unilateral
- Peso muerto unilateral
- Step-down avanzado
- Trabajo de marcha y escaleras
El papel de la educación
El tratamiento no es solo ejercicio.
La educación es parte obligatoria e incluye:
- Evitar cruzar las piernas
- Evitar mantener la cadera en aducción
- Ajustar la carga diaria (caminar, escaleras)
Reducir la compresión del tendón es clave para mejorar.
Por qué el trabajo unilateral es tan importante
La evidencia es clara:
El dolor suele aparecer en situaciones donde solo apoyas una pierna, como:
- Caminar
- Subir escaleras
- Estar de pie
Por eso, el tratamiento debe incluir ejercicios unilaterales de forma progresiva.
No es opcional.
Qué tienen en común los tratamientos efectivos
Todos los protocolos coinciden en cuatro principios:
- Carga progresiva
El tendón necesita carga para adaptarse. El reposo prolongado no es la solución. - Trabajo de glúteo medio y mayor
Son la principal diana del tratamiento. - Evitar compresión del tendón
Controlar posiciones y posturas es fundamental. - Progresión a ejercicios funcionales
El objetivo final es mejorar en movimientos reales.
Preguntas frecuentes
¿Es solo inflamación la trocanteritis?
No. Actualmente se considera principalmente una patología del tendón del glúteo medio y menor, no solo una bursitis.
¿Debo dejar de hacer ejercicio si me duele?
No necesariamente. La evidencia indica que la carga progresiva es clave, siempre que el dolor se mantenga en niveles tolerables.
¿Por qué me duele más al caminar o subir escaleras?
Porque son actividades en apoyo unilateral, donde se requiere mayor control de la pelvis y la cadera.
¿Es suficiente con fortalecer el glúteo?
No. También es necesario trabajar el control motor y la estabilidad en movimientos funcionales.
Cómo trabajarlo de forma segura
En el Centro de entrenamiento Nova trabajamos este tipo de casos con un enfoque progresivo y adaptado a cada persona.
Combinamos:
- Fuerza de glúteos
- Control lumbopélvico
- Ejercicios funcionales
Si tienes dolor lateral de cadera o crees que puedes estar pasando por este problema, puedes contactar con nosotros:
📍 Centro de entrenamiento Nova
C/Benitagla 42, 04007 Almería
📞 676653903
Conclusión
La trocanteritis no es solo un problema de inflamación. Es una condición relacionada con el tendón que requiere un enfoque activo.
El tratamiento más efectivo combina:
- Carga progresiva de glúteos
- Educación para evitar compresión
- Trabajo unilateral
- Control motor
El objetivo no es solo quitar el dolor, sino recuperar la función en tu día a día.
Equipo de Nova Entrenamiento
